LA MÚSICA, UN VALOR AÑADIDO. (I)

Del Hilo Musical a la red inalámbrica.

La música desde el origen de los tiempos ha servido para acompañar al ser humano en multitud de momentos. Ya los filósofos como Platón o Aristóteles la empleaban como apoyo a sus conferencias en el Liceo de Atenas y se dieron cuenta que los sonidos armónicos, lo que hoy llamamos música era una herramienta poderosísima para influir en la conducta y el carácter. En el siglo XXI vivimos en la antesala del futuro, una era de información, desarrollo tecnológico y científico donde a través del análisis psicológico podemos conocer prácticamente cualquier vicisitud del comportamiento humano.

La pirámide de Maslow, distingue una jerarquía de las necesidades humanas, conforme se satisfacen las necesidades más básicas los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados.

Hoy en día, es vox populi que la música influye en el ser humano por la sencilla razón de que le produce sensaciones y emociones, que a su vez repercuten en su estado de ánimo y por ende en sus propias decisiones. Incluso la neurociencia acepta la existencia de dos canales de decisión: uno lento y preciso, basado en la lógica y la razón y otro rápido y difuso impulsado por las emociones. De ahí la afirmación “la razón conduce a conclusiones y la emoción a la acción”. tal y como se explica en el estudio Emocionando desde el Marketing de Carlos Sánchez Corrales extraído del MK Marketing+Ventas.

A este se suman numerosos estudios y estudiosos como el famoso MusicWorks, PricewaterhouseCoopers e incluso una variedad de artículos de prensa de tirada local y nacional, como El País, tienen como común denominador resaltar el valor añadido de la música en los diversos negocios más que un simple uso secundario. Empresas como Ikea, Apple, Bershka, Starbucks o Camper por citar algunos ejemplos, van más allá e invierten y encargan su propia música a la carta a sabiendas del valor que suma a su imagen empresarial para conectar con el público e incluso a sus ventas. Todas estas teorías vienen a evidenciar de nuevo lo que ya hace mas de 40 años demostró el Hilo Musical, implantado por Telefónica en los albores de los años setenta; un servicio que trajo el crecimiento y la modernidad comercial en España.

Antonio López Herreros © 2013