LA MÚSICA, UN VALOR AÑADIDO. (IV)

Hoteles.

Según los estudios, al 75% de los clientes de un hotel les gusta escuchar música en lobbies, bares, restaurantes y espacios públicos del mismo. Las razones son claras, un ambiente agradable, relaja y pone de buen humor al huésped y le hace sentirse más feliz en su estancia. ¿A quien no se le ha hecho más agradable la espera en la recepción, escuchando una agradable música?, ¿Quien no ha subido a su habitación escuchando la típica música de ascensor? hasta nos provoca una sonrisa el recordarlo. Al llegar a un sitio nuevo siempre la música conecta con nuestra cotidianidad y eso es un aval de comodidad y bienestar, más en los hoteles, lugares por donde transita mucha gente y que muy a menudo resultan algo impersonales para el visitante.

Otro de los alicientes de los hoteles es la música en vivo y en directo en las salas de fiesta del mismo ya que fomentan la socialización. Según los estudios, un 50% de los clientes preferiría conocer gente en una parte del hotel donde pongan música en vivo, ya que el ambiente predispone a conectar más rápido entre si y promete una diversión más auténtica que cuando se trata de música pregrabada. Los aplausos y la complicidad con la banda, que se dirige a ellos de manera personalizada antes de comenzar una canción, es muy valorado por el público que lo vive como algo diferente, especial y que lo saca de su rutina. Sin duda la música ayuda a la desinhibición y se asegura la permanencia en el local, sea comiendo, bebiendo o bailando.

Resumiendo, la música en los hoteles genera una buena atmósfera de bienvenida, para que el cliente pueda relajarse y también para socializar en las múltiples zonas comunes y de esparcimiento. Es más, incluso hay hoteles que editan sus propios álbumes musicales recopilatorios con las canciones que suenan en el hotel. Sin duda otra forma más de captar la fidelidad del cliente penetrando en su memoria y en sus recuerdos.

Líneas de Transporte.

En los medios de transporte colectivos habituales que conocemos, autobús, tren, barco o avión, la música se ofrece directamente como un servicio incluido en el billete. En el caso del tren y el avión incluso nos regalan unos auriculares nada más sentarnos, sea para ver una película o bien, como nos suelen explicar desde la megafonía, para seleccionar algunos de los canales temáticos de música.

Evidentemente, como hacíamos referencia antes, la música y las canciones nos trasladan a un estado de relax y ayudan fácilmente a desconectar y a perder la noción del tiempo convirtiéndose así en excelentes compañeros de viaje. Como dice el refrán “con la música a otra parte”.

Salas de espera.

La mayoría de las salas de espera de centros médicos, dentistas y otras consultas médicas han optado por el hilo musical instrumental, porque como profesionales de la salud conocen el bien que produce escuchar música en la espera, calma los nervios, hace que el tiempo pase más rápido y siempre nos conecta con estados emocionales más alegres a parte de generar una atmósfera de tranquilidad y confianza.

A raíz de los estudios realizados más de un 85% de pacientes dicen que una sala de espera con música les relaja. “Partimos de la base que la música siempre actúa en segundo plano para no interferir la comunicación entre médico y paciente pero favoreciendo una cercanía con los clientes” expone el servicio de música para PYMES y profesionales de Telefónica.

El manual Anales de psiquiatría sobre la aplicación y efectos de la música en las salas de espera, desarrollado por F. Verjano Días y O. Blanco Valle pone de manifiesto que la música se ha utilizado a lo largo de la historia como un instrumento terapéutico y también para ayudar a centrarnos en la vivencia del presente.

Al igual que cuando en nuestra vida privada optamos por una canción u otra para dirigir nuestro estado de ánimo, ciertas canciones o estilos nos pueden predisponer a la tranquilidad, apaciguando el estrés del tiempo y de la espera previa a la visita médica.

Como dice Eduard Punset, prestigioso divulgador científico, “la música serviría para borrar, por lo menos de forma transitoria, los recuerdos dolorosos. Sería un atajo a la felicidad”.

Ya lo decía el refranero español: “el que canta su mal espanta”.

Música de espera telefónica.

“El que espera, desespera”. El uso de la música y mensajes de espera es muy importante en los negocios. Ayudan a entretener al que llama mientras permanece en espera. Los estudios señalan que a un 70 % de los clientes les gusta la música en espera. De hecho un 20% asegura que espera más tiempo cuando se trata de música que cuando lo que escuchan es un mensaje grabado. El motivo es porque una música idónea envuelve la mente del cliente en una atmósfera de predisposición a la espera, afecta a la percepción del tiempo y hace reflexionar de una manera subconsciente sobre la imagen de la compañía a la que se está llamando.

Por eso las empresas han resaltado el hecho de que un solo tipo de música no sirve para todo el mundo sino que hay que pensar cuidadosamente que música de espera es la más adecuada para sus mercados, productos y públicos, incluyendo la variedad e incluso dependiendo del momento del día.

Antonio López Herreros © 2013